miércoles, 2 de octubre de 2013

A ella le gustaba pintar. 

Pintaba porqué decía que era la única forma que tenía de abstenerse del mundo. Pero yo creo que pintaba sin motivo, pintaba porque era parte de su ser, y aunque ella se empeñara en buscar razones... yo lo sabía. 

Solía pasar horas callada, no necesitaba decir nada para expresar lo que sentía, a menudo sólo hablaba a través de sus pinceles y entonces la podías ver sonreír por las comisuras de los labios. 
Le encantaba mezclar colores, pese a que su color favorito era el negro, supongo que eran esas pequeñas contradicciones que ella tenía las que la hacían ser como era. 

Su manera de hacer las cosas a su manera, rozando a menudo la locura, la elevaba a un lugar exento de problemas, del que yo nunca fui partícipe. 

En el fondo, creo que me quedé a su lado porqué era la única persona capaz de zambullirse de pleno, una y otra vez, en un mundo tan diferente al mío, que el sólo pensar en escapar, en huir con ella, con ella y sus pinturas, me daba vértigo. 

Un vértigo delicioso.


A.



Acuarela y lápiz sobre papel granulado-.02/10/2013.- Alba R, Porlan©.


4 comentarios:

  1. Ohhhh.. Que dibujo más chipichuliiiiii.
    Me gustaaaa

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  2. Me gusta mucho el dibujo, pero el escrito me gusta también muchísimo.
    Sigue dibujando y escribiendo pequeños relatos de tus dibujos. Eso lo hacen ESPECIALES.

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  3. Hi,

    Great job! Good luck in your future.


    :)

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